No tienes idea de cuánto he pensado.
La decisión fue muy difícil, por no decir casi imposible.
Negando lo obvio, negando lo que hay entre los 2.
Te perdí, sí, por miedo.
Tú fuiste la primera vez que me arriesgué a cambiar mi vida.
Por aventado perdí, me choqué contra la pared de tu decisión.
El tiempo pasó y los papeles cambiaron.
Aunque me duela, tengo miedo y no pude arriesgar como la primera vez.
Realmente lo siento, lamento ser la causa de tus lágrimas porque yo estuve ahí, exactamente dónde tú estás ahora y no deseaba que sintieras ese dolor.
Quizá en el futuro me arrepienta, es lo más probable.
Al menos sé que serás completamente feliz.
lunes, 26 de noviembre de 2018
Dudas
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario